Magnate Luis Ramírez desaparece cerca de Cueva Ventana; policía halla vehículo abandonado y "señales de actividad inexplicada"
El empresario, investigado por presuntas excavaciones ilegales en sitios arqueológicos protegidos, fue visto por última vez en una propiedad privada en Arecibo. Su desaparición coincide con un cierre inusual de varios sitios del DRNA en los últimos meses.
San Juan, PR — El empresario y coleccionista de arte Luis Ramírez, de 67 años, fue reportado desaparecido el miércoles por la noche por su personal de seguridad luego de que no regresara a su residencia en Isla Verde después de un viaje anunciado a una propiedad privada en las afueras de Arecibo. Su vehículo — una camioneta blindada de lujo — fue encontrado por agentes de la Policía de Puerto Rico a las 11:38 PM del miércoles en un camino de acceso adyacente a Cueva Ventana, en el área de Arecibo.
"El vehículo fue hallado con el motor apagado, las llaves en el interior, y sin señales de violencia. No hay evidencia clara de qué ocurrió ni de hacia dónde se dirigió el Sr. Ramírez", informó el portavoz policial Sgt. Rafael Vargas en una conferencia de prensa apresurada celebrada esta mañana en el cuartel de Arecibo. Vargas se negó a responder preguntas sobre el término "actividad inexplicada" que aparece en el reporte preliminar de los agentes que procesaron la escena.
Ramírez, cuya fortuna proviene de inversiones en bienes raíces y en el sector privado de telecomunicaciones, era conocido en círculos arqueológicos y de coleccionismo de arte precolombino por sus actividades en la frontera entre lo legal y lo cuestionable. Fuentes cercanas a la Oficina de Preservación Histórica de Puerto Rico, que pidieron el anonimato, indicaron a El Nuevo Pulso que su nombre aparecía en al menos dos investigaciones abiertas relacionadas con la extracción no autorizada de materiales arqueológicos en zonas protegidas.
"Ramírez no era un personaje desconocido para las autoridades de patrimonio", señaló una fuente dentro del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). "Hay expedientes. No voy a decir más."
🔍 Lo que se sabe hasta ahora
- Ramírez fue visto por última vez el miércoles ~7:00 PM en Arecibo
- Su vehículo fue hallado cerca de Cueva Ventana a las 11:38 PM
- El DRNA tiene Cueva Ventana bajo "Protocolo de Contención" desde octubre
- La policía no descarta ninguna hipótesis, incluyendo fuga voluntaria
- Equipos caninos buscan en el área desde esta madrugada
- Elena Ramírez, su hija, no ha hecho declaraciones públicas
Lo que llamó la atención de este medio fue una coincidencia que la Policía no ha querido abordar directamente: Cueva Ventana es uno de los cuatro sitios arqueológicos que el DRNA cerró en silencio hace semanas bajo lo que documentos internos obtenidos por este periódico denominan "Protocolo de Contención Clase B". El cierre fue comunicado a empleados de campo mediante un memorándum interno marcado como confidencial, sin aviso público y sin fecha estimada de reapertura.
Cuando se le preguntó si la desaparición de Ramírez tenía relación con el cierre del sitio, el portavoz del DRNA respondió con una declaración escrita: "El Departamento colabora plenamente con las autoridades y no tiene comentarios adicionales en este momento."
Residentes del área cercana a Cueva Ventana consultados por este medio describieron actividad inusual en las semanas previas a la desaparición: vehículos de modelo utilitario transitando de noche por el camino que lleva al sitio, personal no identificado con equipo de iluminación y lo que uno de los residentes describió como "aparatos que hacían ruido, como si estuvieran midiendo algo".
La hija del empresario, Elena Ramírez, arqueóloga de formación que según fuentes familiares se encontraba en España por razones académicas, habría regresado a Puerto Rico al conocerse la noticia. No ha emitido declaraciones públicas. Su abogado indicó únicamente que "la familia está cooperando con las autoridades y confía en que aparecerá con bien".
Fuentes de la Guardia de Seguridad del señor Ramírez indicaron que en días recientes él había mostrado un comportamiento errático: canceló reuniones de negocio sin explicación, realizó traslados de fondos que su equipo legal describió como "fuera del patrón habitual", y estuvo en comunicación intensa con personas cuyas identidades el personal de seguridad no pudo verificar.
La Policía de Puerto Rico espera completar el análisis de la escena antes del final del día. El FBI, cuya jurisdicción podría activarse dado el historial de investigaciones federales relacionadas con tráfico de patrimonio arqueológico, no ha confirmado ni negado participación en el caso.
Este periódico continuará informando sobre el desarrollo de los hechos. Para comunicarse con la periodista: mfigueroa@elnuevopulso.pr